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Proveedores: Vehículos terrestres autónomos
Solución revolucionaria de autonomía impulsada por IA para vehículos terrestres
Robótica y tecnologías submarinas para aplicaciones de defensa, comerciales y científicas
Diseño, fabricación y operaciones de drones autónomos para inteligencia UAS procesable en áreas extensas
Vehículos terrestres autónomos (AGV) y robótica
En esta guía
Vehículos robóticos autónomos

Vehículo robótico táctico de GESAR
Los vehículos terrestres autónomos (AGV) son vehículos robóticos que pueden realizar algunas o todas las tareas de su funcionamiento sin necesidad de intervención directa por parte de un ser humano. Pueden funcionar siguiendo puntos de referencia preprogramados o utilizar capacidades más complejas, como el aprendizaje automático, la visión artificial y la inteligencia artificial, para tomar decisiones y desplazarse por su entorno.
Los AGV pueden utilizar diversos métodos de propulsión, como ruedas, orugas y patas. Aunque muchos funcionan con energía eléctrica, los vehículos más grandes pueden utilizar motores de combustión. La navegación autónoma puede verse facilitada por sistemas de procesamiento a bordo que ejecutan algoritmos avanzados como la IA y el SLAM (localización y cartografía simultáneas). Los vehículos pueden diseñarse desde cero o basarse en vehículos tripulados y reacondicionarse con un kit de autonomía.
Aplicaciones militares
Los AGV pueden utilizarse para una amplia variedad de funciones que implican la realización de tareas desagradables, peligrosas o menos eficientes para los seres humanos. Las aplicaciones militares incluyen el transporte de suministros como municiones y armamento, la evacuación médica, el ISR (inteligencia, vigilancia y reconocimiento) y la protección de las fuerzas. Los AGV pueden programarse para que se sigan unos a otros en formación de convoy o para que mantengan una cierta distancia detrás del personal de infantería. Algunos vehículos robóticos autónomos pueden estar equipados con sistemas de armas, aunque la normativa establece que el disparo debe realizarse con un humano en el circuito.

Vehículos terrestres autónomos de Milanion
Aplicaciones comerciales
Los AGV también se utilizan para una serie de funciones civiles. Entre ellas se incluyen la agricultura, la fabricación, la respuesta a emergencias, la minería, la cartografía y los viajes espaciales. También se están desarrollando coches autónomos, aunque aún no se ha logrado la autonomía total.
Los coches autónomos utilizan una serie de sensores para percibir y navegar por su entorno, entre los que se incluyen cámaras, LiDAR para vehículos autónomos, receptores GNSS, odómetros y IMU (unidades de medición inercial). Los datos se combinan mediante algoritmos de fusión de sensores y se procesan utilizando sistemas informáticos integrados a bordo.
Los coches autónomos y otros vehículos autónomos pueden clasificarse según su nivel de autonomía, con un esquema común que utiliza seis niveles, desde cero (sin autonomía) hasta cinco (capaz de gestionar cualquier tarea a la que se enfrentaría un conductor humano).






